Ricardo Guerrero: “hay que parar las ZAR porque están configuradas sin plan ni metodología, solo un mapa”

El profesor e investigador en energías renovables subraya que “la transición energética no es pasar de manos de unos pocos a manos de los mismos pocos o de otros pocos”. “El viento y el sol son recursos de Lanzarote, está en juego el interés general, así que las administraciones pueden plantearse ir a los Tribunales”.
Cargado de conocimiento, experiencia dentro y fuera de Canarias, documentos científicos y números, además de su voluntad de compartir abiertamente con la población de Lanzarote su análisis sobre la situación actual de las energías renovables y lo que puede suponer para la Isla la transición energética tal y como está dibujada en el mapa de las Zonas de Aceleración de Energías Renovables (ZAR), según el protocolo acordado entre el Gobierno de Canarias y el Cabildo de Lanzarote, el profesor Ricardo Guerreo Lemus, catedrático de Universidad y director del Máster en Energías Renovables de la Universidad de La Laguna, avisó con rotundidad el pasado viernes en Uga: “hay que parar las ZAR porque están configuradas sin plan ni metodología, solo un mapa”.
El experto en renovables, invitado por el alcalde de Yaiza, Óscar Noda, a impartir la charla ‘La ciudadanía sí puede ofrecer alternativas a las ZAR en Lanzarote’ , habló con fundamentos de causa, hasta el punto de compartir con la asistencia el texto que expondrá en Estados Unidos junto a dos científicos canarios más en marzo próximo sobre metodología simplificada para estimar el impacto minimizado sobre el terreno para la autosuficiencia renovable en pequeños sistemas de energía.
Ricardo Guerrero hizo una retrospectiva del negocio energético que dominan distribuidoras y comercializadoras, poniendo el acento en el interés general y el usufructo de recursos de todas y todos los lanzaroteños al servicio de ese interés general y no del dominio de multinacionales que quieren seguir sacando mayor rentabilidad a menor coste.
El profesor avisa a la población y sobre todo a las administraciones que la representan: “la transición energética no es pasar de manos de unos pocos a manos de los mismos pocos o de otros pocos”. El cambio de manos, abundó, “puede ser más o menos legítimo, pero este proceso de cambio de nuestro sistema energético se basa en el sol y el viento, que son recursos de todos, entonces el interés general aparece”.
Este es el asunto de fondo y el llamamiento de una voz experta para que los consumidores seamos verdaderos actores de la transición energética, por ejemplo, formando parte de comunidades energéticas o participando de planes de autoconsumo promovidos por las administraciones públicas con la concesión de subvenciones sociales.
Con el protocolo ZAR para Lanzarote se compromete suelo rústico sin ninguna planificación, un despliegue de renovables en el 3,75 por ciento del territorio, con zonas muy sensibles como pueden ser en Yaiza La Degollada o Maciot, sin considerar cubiertas de edificios o zonas antropizadas, en definitiva, “no sabemos con qué criterio se han tomado las decisiones”. Ricardo Guerreo advirtió además que “tampoco tenemos claro cuánto territorio necesitamos para la descarbonización progresiva”.
Acerca del peligro de consumir territorio sensible, el alcalde desveló que “ya hay un promotor interesado en poner una instalación fotovoltaica en las proximidades de la entrada al Monumento Natural de Los Ajaches para aprovechar la cercanía de la subestación eléctrica localizada en el entorno y verter allí la generación. Esto da una idea de la dimensión del problema”.
Modelo desfasado
El profesor Guerrero propone la metodología aceptada por la comunidad científica que presentará en USA. De los 31 kilómetros cuadrados de ocupación del territorio aptos para renovables de los que se habla, “no da ni para la mitad de las necesidades de consumo eléctrico para descarbonizar Lanzarote a largo plazo con el modelo que se trata de importar”. Islas “machacadas” como Fuerteventura, Gran Canaria o La Gomera son ejemplo de lo que no puede copiar Lanzarote.
“Y si no hay más remedio que ir a suelo rústico después de valorar cubiertas y suelo antropizado, pues debemos ir con cabeza, que es defender el interés general, que quiere decir destinar la energía a infraestructuras públicas”. El profesor valoró positivamente la experiencia de la generación de energía eólica para la desalación de agua en Lanzarote, sin descartar más posibilidades como tratamientos de aguas residuales, colegios, edificios y alumbrado público, entre otros.
Ante el protocolo de las ZAR para Lanzarote y en vista de que no consta su anulación en Boletín Oficial, por más que el Cabildo haya pedido al Gobierno canario redefinir el mapa, el profesor reflexionó sobre el papel de los ayuntamientos y la posibilidad de intentar tumbar el protocolo en los Tribunales de Justicia a través de la interposición de un recurso contencioso administrativo: “no sé si alguien lo ha intentado. Generar derechos a través de un protocolo que la ley dice que no debe generar derechos, abre una posibilidad”.
¿Qué hacer?
Además de parar las ZAR, con ayuda de la movilización ciudadana, porque además estamos hablando de la factura de la luz que nos afecta a todas y todos, Yaiza aprobó una moción para promover la reducción del gasto de energía y generar economía circular. El profesor Guerrero aludió a su contenido destacando planes municipales de fomento al autoconsumo colectivo con el apoyo del Gobierno de Canarias.
A las comunidades de propietarios les cuesta dar el paso de invertir por el coste que supone para ellas, por ello, cuando hay referencia a subvenciones sociales, la propuesta es que las administraciones puedan adelantar las ayudas a las comunidades saneadas y bajo nivel de morosidad.
La visibilidad de las redes es otro aspecto estratégico, de hecho, “la red es el elemento estratégico de la transición energética y debe haber mucha transparencia”. La visibilidad de la capacidad de las redes eléctricas a través de mapas de calor es una herramienta clave para la transición energética, ya que permite saber dónde hay capacidad disponible para conectar nuevas instalaciones de generación de renovables.
El profesor Guerrero expuso el caso cercano que vio en la isla de Oahu, en Hawái, “donde una de cada tres cubiertas de inmuebles tiene fotovoltaicas. En Canarias la energía eléctrica está subvencionada, pero allá no, y la gente se dio cuenta que había que invertir en fotovoltaica por los beneficios en el coste de la factura”. La ciudadanía se movilizó para que las redes tuvieran visibilidad.
Con números de 2024, el profesor Guerrero explicó que el 16 por ciento de la energía eléctrica que produce Lanzarote es de fuentes renovables, frente al 84 por ciento convencional, pero si sumamos los combustibles, nos podemos encontrar que más del 96 por ciento de la energía que consumimos en Lanzarote está en manos de empresas extranjeras.
“Por tanto el 96 por ciento del dinero que tenemos que pagar todos los años por nuestra energía se va fuera. La fotovoltaica es la energía más barata que hay en términos de electricidad y viene a cambiar de manos este negocio. Que las manos sean las de la gente de Lanzarote depende solo de lo que en esta Isla ciudadanos y ciudadanas quieran hacer”, concluyó Ricardo Guerrero.






















